Tratamiento

Ningún tratamiento puede alterar el curso de la enfermedad de Huntington. Pero los medicamentos pueden aliviar algunos síntomas de los trastornos psiquiátricos y del movimiento. Además, la intervención de diferentes profesionales pueden ayudar a una persona a adaptarse a los cambios en sus capacidades durante un cierto tiempo.

Medicamentos para los trastornos del movimiento:

Los medicamentos para tratar los trastornos del movimiento comprenden los siguientes:

  • La tetrabenazina reduce los movimientos espasmódicos y de contorsión involuntarios (corea) asociados con la enfermedad de Huntington. Un efecto secundario grave es el riesgo de que provoque o empeore la depresión u otros trastornos psiquiátricos. Otros efectos secundarios posibles comprenden somnolencia, náuseas e inquietud.
  • Los medicamentos antipsicóticos,tienen el efecto secundario de reducir los movimientos. Sin embargo, estos medicamentos pueden empeorar las contracciones involuntarias (distonía) y la rigidez muscular.

Medicamentos para trastornos psiquiátricos

Los medicamentos para tratar los trastornos psiquiátricos variarán según los trastornos y los síntomas. Los posibles tratamientos comprenden lo siguiente:

  • antidepresivos, también pueden tener algún efecto en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo. Los efectos secundarios pueden comprender náuseas, diarrea, somnolencia y presión arterial baja.
  • antipsicóticos, pueden inhibir los estallidos de violencia, la agitación y otros síntomas de los trastornos del estado de ánimo o la psicosis. Sin embargo pueden provocar diferentes trastornos del movimiento.
  • estabilizadores del ánimo, pueden ayudar a evitar los altibajos emocionales asociados con el trastorno bipolar

Psicoterapia

Ayuda a una persona a controlar los problemas de conducta, adquirir estrategias de afrontamiento, controlar las expectativas durante el progreso de la enfermedad y facilitar una comunicación efectiva entre los familiares.

Terapia del habla

La enfermedad de Huntington puede afectar significativamente el control de los músculos de la boca y la garganta que son esenciales para hablar, comer y tragar.

La Logopedia es la disciplina que engloba el estudio, prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana: alteraciones de la voz, de la audición del habla, del lenguaje (oral, escrito, gestual) y de las funciones oro-faciales y deglutorias.

Fisioterapia

La terapia física ha demostrado que mejora el acondicionamiento físico, la calidad de vida relacionada a la salud, la fuerza, el equilibrio, y la marcha en personas con desordenes del ganglio basal como es la enfermedad.

Un fisioterapeuta enseña ejercicios adecuados y seguros para aumentar la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación. Estos ejercicios pueden ayudar a mantener la movilidad el mayor tiempo posible y pueden reducir el riesgo de caídas.

Las instrucciones sobre una postura adecuada y el uso de apoyos para mejorarla pueden ayudar a reducir la gravedad de algunos problemas de movimiento.

Terapia Ocupacional

La naturaleza progresiva de la EH plantea desafíos únicos; el terapeuta debe ser experto en las complejas necesidades específicas de esta enfermedad derivadas de los síntomas motores, cognitivos y psiquiátricos (y por tanto funcionales), y de la fase de la enfermedad. El objetivo principal de la Terapia Ocupacional, es el de mantener la capacidad de la persona
para ser independiente en sus actividades de la vida diaria. Se podrá conseguir mediante una intervención que posibilite una ejecución motora normalizada y desarrollando un programa de autonomía personal, ocupacional y ejecutiva de las actividades cotidianas.